¡Queridos hermanos y hermanas!

¡El Señor os de su paz!

Este año, nos reunimos a través de este Vía Crucis, para recorrer juntos el camino de la Cruz desde nuestras casas, conventos y fraternidades, obligados por esta pandemia que azota al mundo.

A través del Espíritu Santo, nos hacemos contemporáneos de Jesús. Su pasión, su muerte, su sepultura vuelven a hacerse presentes ante nosotros y en nosotros. Y la tumba excavada en la roca es nuestro mundo en el cual la muerte ha dejado su sello.

La Cuaresma culmina con este camino de esperanza que nos conduce hasta la noche santa de la Pascua, en la que Cristo, Luz del mundo, resucita glorioso de entre los muertos, haciendo nuevas todas las cosas. Acerquémonos a este misterio, fuente de esperanza y de salvación, desde la fe y la gratitud más profunda.

San Francisco y Santa Clara, nos ayudarán en este caminar a través de sus escritos a mirar con ojos nuevos la pasión del Señor y su gran amor por cada uno de nosotros.

Este Vía Crucis, se ha confeccionado por toda familia franciscana 1a Orden, 2a Orden, 3a Orden, e Institutos Religiosos.

Desde estas breves palabras, quiero dar las gracias de todo corazón, a todos y cada uno de los hermanos y hermanas de esta gran familia de Francisco y Clara de Asís.

Un saludo en Cristo Resucitado.
Antonio Álvarez Macías.
Ministro Nacional OFS de España
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