El próximo jueves, 22 de abril, es el Día de la Tierra, que celebramos, según la web de Naciones Unidas, “para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con este día, admitimos, además, la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra”.

Las Naciones Unidas reconocen que la Tierra y sus ecosistemas son el hogar de la humanidad. De igual manera, están convencidas que si queremos conseguir un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras, es necesario promover la armonía con la naturaleza, con todo lo creado. Es por esto que decidieron designar el 22 de abril como “Día Internacional de la Madre Tierra”

Dada la perfecta sintonía entre este reconocimiento y la ecología que nos propone el papa Francisco en su encíclica Laudato si’, y que comienza con la alusión a “nuestra hermana madre Tierra” del Cántico de las Criaturas, pensamos que tiene pleno sentido unirnos, como Iglesia y como franciscanos, a la celebración del Día de la Tierra.

Este día es para ayudar a que todo el mundo tome conciencia de que tenemos que celebrar u cuidar nuestro planeta. Es una fecha que nos recuerda que todos hemos de poner nuestra parte para que el planeta siga adelante. Y para decir a nuestro políticos que tienen que tomar decisiones valientes en la lucha contra el cambio climático.

Temática del Día de la Tierra 2021

El lema para este año no podría ser más acertado: Recuperemos la Tierra. Se trata de un llamamiento a reducir el impacto de nuestras acciones sobre el planeta al tiempo que nos recuperamos, como especie, de la crisis sanitaria de la COVID-19, y a que aceptamos nuestra responsabilidad como parte de la solución.

Para la oración de Laudes

  1. Antes de iniciar la oración de Laudes se puede hacer la siguiente introducción:
    Hoy, 22 de abril, se celebra el Día de la Tierra, que se viene celebrando en el mundo desde 1970, con el objetivo de hacernos conscientes de que el planeta Tierra es nuestra casa común, en la que se manifiestan nuestras relaciones (con el resto de seres humanos, con los demás seres vivos y con el ambiente natural en el que se teje nuestra vida y la de quienes nos sucedan). Todos ellos son temas de gran raigambre en la tradición de la Iglesia, aunque con frecuencia olvidados. Son elementos fundamentales de la encíclica Laudato si’ con la que el papa Francisco ha querido recordarnos la riqueza de esa tradición y la importancia de abordar una autentica conversión ecológica, que nos haga adoptar comportamientos más sostenibles, más cuidadosos con nuestra hermana madre Tierra, que diría San Francisco.
    Comenzamos la jornada alabando al Señor por el don de la vida, nuestra y de toda la creación. Y le pedimos su Espíritu para que nos haga más conscientes de la Tierra como casa común y de la tarea que nos ha asignado de cuidarla.
  2. En las preces se puede añadir la siguiente petición:
    Por nuestro planeta Tierra, la casa común de todos. Para que seamos conscientes del tesoro que hemos recibido, obra de las manos de Dios, que estamos llamados a cuidar y salvaguardar.

Para las Eucaristías del día:

  1. Hacer una referencia al inicio de la Eucaristía. Por ejemplo:
    Hoy, 22 de abril, se celebra el Día de la Tierra, que se viene celebrando en el mundo desde 1970, con el objetivo de hacernos conscientes de que el planeta Tierra es nuestra casa común, en la que se manifiestan nuestras relaciones (con el resto de seres humanos, con los demás seres vivos y con el ambiente natural en el que se teje nuestra vida y la de quienes nos sucedan). Todos ellos son temas de gran raigambre en la tradición de la Iglesia, aunque con frecuencia olvidados. Son elementos fundamentales de la encíclica Laudato si’ con la que el papa Francisco ha querido recordarnos la riqueza de esa tradición y la importancia de abordar una autentica conversión ecológica, que nos haga adoptar comportamientos más sostenibles, más cuidadosos con nuestra hermana madre Tierra, que diría San Francisco.
    Abriéndonos a la acción del Espíritu, hoy queremos responder a esta llamada a hacernos conscientes de la Tierra como casa común, y a cuidarla.
  2. Si se cree oportuno se puede decir alguna cosa en la homilía para exhortar a los fieles a cuidar la casa común, la Tierra.
  3. En la oración de los fieles se puede incluir lo siguiente:
    Nos unimos los seres humanos con la Tierra:
    Para que la tierra tenga vida nueva, las aguas se regeneren y el aire se limpie.
    Para renovar los bosques, para cuidar de las plantas, para proteger a los seres vivos.
    Para recrear la humanidad, para promover la justicia y la paz, para tener presentes a las generaciones futuras.
  4. Después de la comunión se puede rezar una de los dos oraciones que trae al final la Laudato si’, o mejor, el Cántico de las criaturas, entero o, si se quiere, abreviado. Podemos dar a la gente el texto en una cuartilla para que se lo lleven a casa. Es un modo de darlo más a conocer. 

Día de la Tierra, ¿cómo celebrarlo?

Cada uno de nosotros, además de unirnos a los actos que se organizan en nuestro pueblo o ciudad, podemos celebrar en particular o en nuestra comunidad el Día de la Tierra de una forma ecológica. ¿Qué podemos hacer? Podemos realizar pequeñas acciones que, sumadas a millones de otras pequeñas acciones, pueden producir cambios significativos. Aquí os dejamos algunas propuestas que podéis llevar a cabo para mejorar la situación de nuestro planeta Tierra:

  • Poner nosotros y recomendar a nuestros amigos que pongan en sus casas bombillas LED.
  • Hablar a la gente sobre los beneficios de las energías renovables, y lo malas que son las energías fósiles para nuestro mundo.
  • Plantar un árbol. E invitar a vuestros amigos a hacer lo mismo.
  • Enseñar a los niños a apreciar y a cuidar a la naturaleza. Y también la importancia de la biodiversidad.
  • Decir a la persona que ha arrojado basura en la calle, que la recoja y la tire en el contenedor de la basura.
  • Reciclar, y alentar a vuestros amigos también a que lo hagan. Que sepáis qué es biodegradable y qué no lo es.
  • No utilicéis bolsas de plástico, y si se tienen que usar, lo mejor es reciclarlas. Podéis utilizar las que os dan en los comercios como bolsas de residuos. Se pueden difundir estas ideas entre vuestros amigos. Miles de animales os lo van a agradecer.
  • Se puede difundir entre quienes no lo saben, qué es el calentamiento global, y qué relación tiene con el cambio climático.
  • Aprovechar para hacer algo de limpieza social. En este día, algunas organizaciones se dedican a proponer distintos lugares que necesitan una limpieza pero están abandonados.
  • Calcula tu huella de Carbono. Con la ayuda de un calculador de carbono podrás conocer cuál es tu contribución personal al calentamiento global y de este modo, poner remedio y reducir tu propia contaminación.
  • También podéis explicar a vuestros amigos qué son los gases de efecto invernadero, y cómo afectan a nuestro planeta produciendo el calentamiento del mismo.
  • Siempre que se pueda, se ha de evitar utilizar transportes que contaminen. Es mejor utilizar la bicicleta para ir a lugares cercanos, e ir caminando a los más cercanos.
  • Practica algún deporte. Ya os hemos aconsejado que salgas de casa, o que tomes consciencia del exterior que te rodea. Practicar un deporte te mantendrá en conexión con la tierra mientras te pones en forma. Quién sabe, quizás tomes la costumbre y gracias al Día de la Tierra comienzas a cuidarte más y también a tu entorno.
  • También puedes optar por cambiar tus productos de limpieza ya que estos cuentan con un buen número de componentes químicos, de modo que quizás ha llegado el momento de empezar a utilizar productos ecológicos de limpieza (jabón casero, vinagre, limón), para contaminar menos.
  • Podemos intentar también nuevos hábitos en nuestra alimentación, y de este modo puede que te apetezca comer menos carne y otros derivados, así como alimentos procesados y probar la comida vegetariana.
  • Comienza a pensar en cambiar a un coche eléctrico.
  • Haz que todos los días sean el día de la Tierra. Para ello, nada mejor que comprometerte a cuidar a diario del planeta. A veces las pequeñas acciones de muchos, al mismo tiempo, son las que dan pie a los grandes cambios.

No es exageración. En los últimos 35 años hemos perdido un tercio de la vida silvestre global. Sí, un tercio. Es muchísimo.

Cuidemos nuestro planeta y logremos que los demás también lo cuiden. Por eso, en este Día de la Tierra, haced algo para el cambio, aunque sea algo tan pequeño como uno de esos puntos que hemos enumerado.

y no olvides…

Comisión Intefranciscana de JPIC